Dins la sèrie A vueltas con la Tasa Tobin
Como ya he comentado, hasta el inicio de la crisis financiera y posterior recesión económica, la Tasa Tobin – llamada también Impuesto sobre las Transacciones Financieras – era defendida principalmente por el think tank ATTAC, que alcanzó su fama al calor de las manifestaciones antiglobalización de Seattle. Este organismo – formado por investigadores, académicos y pensadores de todo ámbito - tiene casi como único fin conseguir la implantación de la susodicha tasas, tal y como deja claro en su propio nombre: Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Ayuda a los Ciudadanos.
Desde la aparición del famoso artículo “Desarmar los mercados” de Ignacio Ramonet en Le Monde Diplomatique – punto de partida del movimiento proITF – esta organización aboga por la creación de un Impuesto sobre las Transacciones Cambiarias que convine la Tasa Tobin instaurando un tipo de entre el 0,5 y 1% en situaciones normales, pero que a su vez imponga tasas de entre el 50% y 80% – la parte alícuota de Spahn – en situaciones de alta volatilidad de los precios. Este sería el impuesto Tobin-Spahn.
A partir de este momento, se empieza a abogar por un impuesto que no se limite solo a la operaciones con divisas, sino que afecte a cualquier tipo de transacción financiera. Basándose en un estudio del Instituto Austríaco de Economía[1] – Hayek no debe dar crédito – que asegura que cada vez hay operaciones en periodos más cortos de tiempos, llevado a cabo por Technical Trading sin tener en cuenta los fundamentales del mercado. Eso supone un mayor volumen de operaciones especulativas, que tienen un altísimo impacto en el devenir de los precios y del mercado en su conjunto. Se acusa precisamente a este forma de hacer trading – basado en figuras, gráficos y estadísticas – donde se usan sistemas automáticos (ordenadores que lanzan miles de ordenes), de hundir el mercado a través de posiciones cortas, en una suerte de profecías autocumplidas.
Por ello se propone como solución la Tasa a las Transacciones Financieras, para evitar la existencia de estas transacciones ultra-rápidas basadas únicamente en información técnica, que suelen tener una dinámica intra-día. A medida que la operación sea a más corto plazo, mayor será el posible beneficio que la Tasa se “comerá”, lo que desincentivaría este tipo de operaciones, drenando una liquidez que desestabiliza el mercado.
Algunos también la proponen dentro de la Unión Europea para evitar los desequilibrios propios de la moneda común. Se argumenta que la existencia de economía con ciclos distintos y un Banco Central común, puede acabar generando grandes disfuncionalidades – en parte de eso va la actual crisis – .
En el caso de un país con una economía recalentada y cuya inflación aumenta, no puede ya utilizarse una subida de tipos para atajar la misma. Más al contrario, esa subida de la inflación lleva a una bajada del tipo de interés real, lo que acaba por atraer inversores extranjeros debido a una aumento de la rentabilidad nominal. Una posible solución es la fijación de un impuesto transfronterizo automático, que grave las inversiones en base al diferencial de la inflación con la media de la Unión Europea.[2]
A partir de la crisis económica, la instauración de esta tasa ha ganado más adeptos y mayor resonancia mediática. Economistas como los premios Nobel Joseph Stiglitz[3] o Paul Krugman[4], se han posicionado a favor de esta medida como forma de “domar” los mercados y aumentar los ingresos de los Estados.
[1] A General Financial Transaction Tax: A Short Cut of the Pros, the Cons and a Proposal, Stephan Schulmeister – WIFO
[2] ¿Una Tasa Tobin para la UE? – politikon.com
[3] Joseph Stiglitz calls for Tobin tax on all financial trading transactions – The Telegraph
[4] Taxing the Speculators, Paul Krugman – The New York Times




La tasa podría traer exactamente lo contrario a lo que pretende. Ese coste expulsaría el trading de alta frecuencia o scalping del mercado. Esas posiciones actualmente estrechan la diferencia entre la posición compradora y vendedora y por lo tanto dotan de liquidez al mercado. De más posiciones. Si esas posiciones se retirasen, la volatilidad aumentaría. Es decir lo contrario que se pretende. Y a mayor volatilidad, más y mejor especulación. Es un despropósito de propuesta. Pura propaganda.
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jul12Liss Medina Buen ane1lisis, creo que despue9s de todo no estaban tan eocuvqiados quienes le pidieron a Humala que no demore tanto el nombramiento del futuro ministro de Economeda, pues como muchos sabedamos la inquietud es grande algunos dire1n que no es tan ased pero por experiencia personal veo que muchas personas este1n inquietas pues no sabemos que9 pasare1 porque hasta ahora no hay ninguna certeza. De todos modos, sabemos que la economeda es cedclica y la etapa de alto crecimiento tendre1 que terminar, por ahed leeda que nuestra economeda correda el riesgo de recalentarse y que no debedamos poner todas los huevos en la canasta del ladrillo y exportacif3n de minerales. Quize1s este frenazo sea necesario.
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